Habrán notado mis numerosísimos y fieles lectores que, últimamente, mi actividad ha bajado notablemente. No se debe ello a una intención de abandonar progresivamente este blog, como es habitual en este mundillo, sino a una disminución de tiempo disponible, juntamente con demasiados acontecimientos sobre los cuales informarse, y un período de cierta desgana en lo personal.
Sin embargo, algunos de los más recientes acontecimientos merecen ser comentados. No me centraré tanto en los casi 200.000 parados extra del mes de octubre, no por no considerarlo un hecho relevante, que sin lugar a dudas, lo es, sino por esperado. Aunque debo reconocer que la cifra me ha sorprendido incluso a mí, considerado el “apocalíptico” de turno en mi entorno, que ayer “aposté” telefónicamente con un amigo por una cifra en el entorno de los 160.000, y me tachaban de “exagerao”. La magnitud de la cifra, en cualquier caso, era algo cantado, sobre todo cuando, en plena víspera se anunciaron medidas como las ayer anunciadas por el gobierno, con el beneplácito de todos los partidos y, cómo no, de la banca. Cuando pienso en cómo se han “cocinado” estas medidas, me viene a la mente un txoko, con todos los agentes políticos y financieros reunidos en torno a una mesa, pensando en si bacalao al pil-pil o marmitako, entre risas y con Botín cantando habaneras.
Y estas medidas sí merecen ser comentadas.
En primer lugar, me gustaría mostrar mi radical disconformidad con el mensaje que se traslada, que confiaba en no llegar a ver, conforme el Estado se convierte en avalista de los pufos de los ciudadanos, a costa de los no empufados. No me preocupa tanto la medida en sí, que, como cualquier persona con dedo y medio de frente puede entrever sin mucho esfuerzo, está plagada de letra pequeña, que restringe el número de potenciales beneficiarios a unos pocos, sino el mensaje en sí, que es el ya reseñado.
Por otra parte, me preocupa especialmente por ser una invitación al fraude. Es de esperar que, en el país de la picaresca, sean muchos los que se “autodespidan” para formar parte de la economía sumergida y, cobrando en negro, tengan también derecho a recibir estas ayudas, o aquellas parejas que empleen a uno de sus integrantes como salvoconducto. Sin contar con la desmotivación para una mayoría de cotizantes, que vemos cómo nuestros impuestos se destinan a salvar la situación de los “triunfadores del pisito” y, en última instancia, de las entidades financieras, mientras que a muchos nadie nos subvenciona nuestro alquiler (más al contrario, se nos sube con medidas inflacionistas como los 200€ directos a la cuota, que apenas cuatro gatos beneficiarios compensan) , abusivo por efecto dominó de los precios de venta que esos mismos empufados contribuyeron a hinchar al pasar por el aro, ni se nos garantiza absolutamente nada ante el panorama que se avecina. Muchos también se sentirán seducidos por pasar a la economía sumergida, antes que cornudos y apaleados.
Por último, hay un detalle que ha pasado desapercibido, y que a mí, personalmente, me parece muy llamativo, como es el importe total de la hipoteca de 170.000€ que se ha establecido como límite, y que, a mi modo de ver, significa trazar una delgada línea roja entre aquellas hipotecas que gobierno y banca consideran “salvables” (con más o menos dificultades, con más o menos ayudas gubernamentales), y aquellas que se dan por imposibles, subprime, susceptibles de embargo, carne de cañón, o como se prefiera llamar. Si yo estuviera hipotecado, y por un importe superior a 170.000€ (lo cual es la tónica general en las hipotecas suscritas en los últimos cuatro años en Barcelona, Madrid, País Vasco o Baleares), rezaría, por ateo que fuera, por no engrosar las listas del paro próximamente, pues el último tren pasó ayer, y mi situación oficial, sellada ayer por el gobierno, sería la de “cadáver financiero”.
Causa nº01 : Por una sociedad menos crispada
Hace 6 horas

12 comentarios:
G,
Todo va en consonancia con la famosa frase de "individualización de las ganancias y socialización de las pérdidas".
Empezó, como bien escribiste en un post, con los transportistas y le han seguido, los promotores y constructures, los banqueros, ahora los hipotecados, ...
Claro, que yo me pongo en la piel de un sector que lo está pasando mal y me pongo en la cola de pedir mamar de la teta del estado, el gobierno ha empezado mal y cada vez va a peor. Se están poniendo parches pero el neumático sigue con fugas, por suerte para el gobierno, la oposición es de risa.
Lo que más me preocupa es el wishful thinking, porque más dura será la caída... el problema es el impacto sociológico de la crisis cuando nos golpee de lleno (recordemos que, de momento, sólo nos llega el eco exógeno y los primeros coletazos endógenos), pues veo un país de seres depresivos...
G.
Estoy totalmente de acuerdo contigo. Hoy mismo parlamentaba (que bien queda eh) con unos amigos acerca de los precios de los pisos, de los alquileres, del círculo vicioso en el que nos hemos metido todos y de la "democratización" de los lujos. Me refiero a que en mi empresa veo audis, bmws e incluso algún que otro mercedes y no precísamente en el parking de directivos. Un amigo del que ya he hablado alguna que otra vez, el que trabaja en RRHH, me comentaba que un chaval con contrato temporal al que se le acababa ahora el contrato y por supuesto con la crisis no se le ha renovado, les decía. "pero cómo me podeis echar ahora, que me he comprado un A4..." Pues eso G. la democratización del lujo y del buen vivir. Buen vivir al que se ha apuntado, no el banco en cuestión ( esos son los de siempre), sino todo hijo de pichichi.
Pues sí, el prozac y el diazepam se pondrán de moda y en definitiva se hablará de la "democratización del sufrimiento", del reparto de la riqueza y del egoísmo de ciertas estructuras. Total, de lo de siempre, pero ahora sin pasta.
Armaola,
Muy interesante el concepto que introduces, el del paso de la "democratización del lujo" a la "democratización del sufrimiento".
Con tu permiso, lo cogeré prestado en alguna ocasión ;-)
Un saludo.
Nosotros hace poco en Junio nos echaron a 200 trabajadores debiendonos dos meses de nóminas. Y la verdad que ha sido una tragedia ver a mucha gente llorando y pasandoselo mal.
Recuerdo un caso de una compañera de trabajo,que vivía en alquiler con su marido, y como le fallo su sueldo, tuvieron que vender el coche de segunda mano para poder pagar el alquiler del piso de un mes....
No todos los casos, la gente compra a lo grande aunque reconozco que si se da, hay gente que vive al día y por eso ha pasado muchas de las cosas que están pasando ahora.
A mi me gustaría comprarme ropa bonita todos los días, pero sé que con el dinero no se puede jugar, y lo mejor es ahorrar algo, porque luego no sabes que necesidad te puede venir el día de mañana..
Estoy convencido que el post que publiques con esos conceptos será digno de leer,
No te preocupes no te cobraré canon de propiedad intelectual;-)
G,
No olvidemos además, que las empresas están inicando sus ERE's y sus cierres de núcleos productivos, no por que estén en pérdidas, sino porque sus beneficios no son los que eran.
El impacto real y físico de la crisis está aún por llegar, mucha gente que ha sido despedida está percibiendo el subsidio del desempleo, el cual, no es eterno y estando cómo están las medidas efectivas de fomento del empleo, casi paradas ...
En un año habrá gente que no tendrá ni para pagar la mitad de la hipoteca, ni de 300.000€ ni de 170.000€ ni de tan siquiera 20.000€.
Salu2
Muy bueno el blog, no lo conocía pero creo que me voy a enganchar.
www.lafundi.blogspot.com
Lo cojonudo de todo es que alguno todavía siente como si el Goboerno le hubiese obligado a comprarse el piso sin avisarle de que las hipotecas iban a subir y la burbuja iba a estallar. Y claro, pues luego todos a pedir.
Estoy a menos de un mes de iniciar una cuenta vivienda, sólo por la diferencia que hay con el alquiler en cuanto a incentivos fiscales, ¡pero es que me da hasta miedo! y eso que me han hecho "indefinido" en el mes con más aumento de paro de la historia. A veces creo que ese propio miedo nos hace engurrir la cartera y agrava la situación. ¿No os parece?
Creo que tampoco está tan grave, más que nada porque lo peor está por llegar. Aún me parece que la leche está siendo relativamente suave en términos de PIB. Yo soy de los que llamaba a G exagerado, pero no veo que la cosa esté tan mal (dentro de la gravedad). Creo que queda un buen recorrido y veremos que la rampita se convierte en escalones durante 2009.
Edu, un consejo: no cometas el error de la cuenta vivienda. No te ates a nada, y mucho menos a castillos en el aire.
Efectivamente, lo peor está por llegar. Pero no te engañes: el PIB no es EL dato, EL dato es el paro. El PIB, simplemente, va a rebufo de éste; cuando los efectos del paro se hagan patentes (Enero 2009 va a ser un indicador muy fidedigno) y el consumo se hunda, el PIB caerá a plomo. No olvidemos que la inmensa mayoría de nuestro PIB se debe al consumo interno.
Tampoco olvidemos que las prestaciones de desempleo no son infinitas, y en 2010 veremos muuuucha gente sin oficio ni beneficio. Mentalicémosnos de que esto no es una crisis coyuntural de uno o dos años, es una crisis estructural de tres pares de cojones, y todo lo demás es wishful thinking. Que, dicho sea de paso, yo también peco de ello cuando afirmo, una y otra vez, que los efectos de esta crisis van a ser enormemente beneficiosos para nuestra sociedad. Aunque es posible que, en esto, tampoco me equivoque...
Evidentemente, el paro de octubre (y sucesivos) es el que va a provocar los escalones de los que hablo. Lo que me extraña es que el PIB, tirado por el consumo, no se haya contraído más dado que las noticias negativas tienen un efecto 5 veces superior a las positivas y la crisis se lleva tiempo percibiendo. Pensé que el consumo interno andaba más flojo.
Ya había caído en el agotamiento del paro. No sé si seré demasiado optimista, pero pienso que tenemos salvación. Los parados van a tener margen para consumir mientras les dure el subsidio. Así, la crisis sería algo más amortiguada, pero, en un par de años, sería la hecatombe. Para evitarlo, es preciso que la gente parada aproveche para formarse en áreas de trabajo emergentes o que cree trabajo en esas áreas solicitando hasta el 60 % del paro por adelantado. Así, se sustituirían parados de sectores insostenibles en empelados o empleadores de sectores sostenibles contribuyendo al cambio de estructura tan necesario. Se notaría la crisis algo más a corto plazo, porque los parados estarían invirtiendo en lugar de consumiendo, pero a medio/largo plazo, sería muchísimo mejor. Y ahí es donde creo deben tomarse medidas contundentes en la actualidad, para fomentar la formación y el auto empleo.
Me gustaría saber cómo lo ve Arriero, que suele comentar y está parado. Probablemente me mande a freir puñetas (como de costumbre), que lo que él necesita es trabajo para pagar las facturas y gastos presentes y llegar a fin de mes.
El PIB no puede valorarse en términos absolutos, sino respecto a su inercia. Hace no demasiados meses, se hablaba de un 3 y pico por ciento de previsión de crecimiento de PIB, y vamos a cerrar el año en recesión técnica. Eso es una hecatombe, se mire por donde se mire.
Por otra parte, respecto a la recolocación de los parados, puro wishful thinking.
No hay mercado de trabajo (algún día me animaré con nuestras tasas de paro reales, no las oficiales), no hay sectores emergentes en los cuales no esté todo el pescado vendido a los cuatro amiguetes de turno (y que, como eso de las energías no fósiles, ya está saturado y en plena fase de burbuja), y lo de hacerse empresario me da la risa, porque es poco menos que imposible, y más aún para obreros de la construcción reconvertidos y gente ya endeudada.
El único camino a la salvación económica pasa por una transición hacia una economía basada en la exportación, y España no puede ser competitiva porque tiene que alimentar a una bestia hambrienta llamada INMOBILIARIO, que es la madre del cordero sin resolver. Mientras el 60% de mi producción vaya para el parásito que me pone las cuatro paredes, no hay solución posible, salvo previa catarsis en el inmobiliario, que se lleve por delante a miles de cadáveres. Si no la hay, los cadáveres seremos todos.
Ya va siendo hora de que se decidan.
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